El deporte de aventura más popular. Una experiencia difícil de explicar con palabras. Esta actividad es una alternativa de emoción y entretención, que no reviste mayor peligro y es apta para niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, los cuales pueden disfrutar de un agradable paseo. A simple vista parece un deporte excesivamente arriesgado, pero no es cierto. La caída al agua no representa ningún problema, ya que los tripulantes van adecuadamente equipados con casco, chaleco salvavidas y con traje y botas de neopreno, material que contrarresta la baja temperatura del agua y evita que pasemos frío. Además, la compañía de un monitor experto que sabe interpretar perfectamente el río es motivo de tranquilidad. En cualquier caso los recorridos están llenos de sorpresas, con múltiples sobresaltos y zambullidas